martes, 23 de agosto de 2011

LA EDUCASIÓN SUPERIOR EN NICARAGUA


LA EDUCASIÓN SUPERIOR EN NICARAGUA
La historia de la Educación Superior nicaragüense se remonta al siglo XVII. En el año 1680 fue fundado en la ciudad de León, el Seminario Conciliar de San Ramón Nonnato, antecesor de la primera universidad del país. En 1812, las Cortes de Cádiz crearon la “Universidad de León”, mediante el Decreto 117, por el cual “se concede a la provincia de Nicaragua que en su capital, la ciudad de León, el Seminario Conciliar se erigiese en Universidad con las mismas facultades que las demás de América” (Arellano, 1973).

En 1947, la Universidad de León fue elevada al rango de Universidad Nacional. En 1951 se transformó en la única Universidad del país, pues las Universidades de Granada, creada en 1879, y la Central de Managua, fundada en 1941, fueron clausuradas por el Dictador Somoza García en 1951 y 1946, respectivamente. El modelo de funcionamiento de la Universidad, carente de toda autonomía y dependiente de la voluntad dictatorial del Poder Ejecutivo de la nación, la había conducido, para este momento, a una situación de decadencia y abandono. (Tünnermann, 1999).

En la década de los 70 las universidades existente en Nicaragua eran; Universidad Nacional Autónoma de Nicaragua (UNAN), la Universidad Centroamericana (UCA), fundada por la Compañía de Jesús en 1960. El resto de instituciones de educación terciaria existentes en ese momento (la Universidad Politécnica de Nicaragua (UPOLI), fundada en 1967; la Escuela Nacional de Agricultura (ENAG); y las Escuelas de Agricultura de Estelí y Rivas centraban su actividad en la docencia (De Castilla, 1998).

Durante la década de los 80 en Nicaragua existían solamente cuatro Universidades Estatales; La UNAN-LEON, UNAN-MANAGUA, La Universalidad Nacional de Ingeniería UNI, y La Universalidad Nacional Agraria UNA, y cuatro Universidades privadas UCA, UPOLI, y las Escuelas de Agricultura de Estelí y Rivas, siendo el estado el que asumió el financiamiento de las cuatro instituciones privadas de nivel superior que existían en el país, en igualdad con las universidades estatales, y se constituyó un sistema mixto de la educación superior sujeto a la dirección del Estado por medio del Consejo Nacional de Educación Superior (CNES), que en la práctica funcionaba como un ministerio de estado.

Esta situación cambió con la Ley de Autonomía de las Instituciones de Educación Superior, Ley Nº 89, del 5 de abril de 1990. El Estado dejó de intervenir en la tarea de las universidades a la que otorgó amplias facultades para organizarse y para desempeñar sus funciones, pero sin dejar de asegurarles financiamiento estatal para las ocho instituciones existentes en la fecha de su vigencia, de las cuales cuatro eran públicas  y cuatro privadas. Como instancia de coordinación y asesoría se creó el Consejo Nacional de Universidades (CNU).

Desde 1990 se han establecido muchas universidades privadas nuevas en el país y estas a la vez estas han creados Centros Universitarios Regionales (CUR) en diferentes municipios del país. Actualmente en la lista general de Instituciones de Educación Superior para este año 2009 se encuentran inscritas y autorizadas a funcionar por el CNU 52 instituciones, de las cuales 6 son públicas y 46 son privadas.

La gran cantidad de Instituciones de educación superior y la carencia de sistemas adecuados de coordinación y evaluación, provocó una preocupación generalizada que condujo a un análisis general del sistema de educación superior en Nicaragua el que reveló la existencia de problemas de control de calidad y de pertinencia de la educación impartida, y la de debilidades en la gestión financiera, académica y de recursos humanos. Por tal motivo el estado de Nicaragua creó el Consejo Nacional de Evaluación y Acreditación CNEA de las Instituciones de Educación Superior del país cuya finalidad es de asegurar la Calidad y mejoramiento continuo de la educación superior en Nicaragua.

Actualmente las universidades privadas atienden a la mayoría de los estudiantes que acuden a la educación superior en Nicaragua. Según datos del propio CNU, en el año 2000 las 4 universidades públicas, miembros del CNU, tuvieron una matrícula de 37,543 estudiantes mientras que las 6 universidades privadas, miembros del CNU, tuvieron una matrícula de 16,356 estudiantes. El documento ¨La Educación Terciaria en Nicaragua¨ del Dr. Ernesto Medina Sandino señala que la matrícula durante el año 2000 en las universidades privadas, no miembros del CNU, fue de 32,662 estudiantes. El total de la matrícula de este año 2000 en las universidades privadas fue de 49,018 estudiantes, el 56,6% de la matrícula total del subsistema.

El aumento en el número de las universidades privadas ha sido posible por que han logrado acercarse a las necesidades de los estudiantes mediante modalidades de estudio más asequibles, horarios y turnos de clases flexibles, proximidad geográfica y una flexibilidad para atender sus necesidades académicas. Es un reto para las universidades privadas acompañar estas ventajas con un esfuerzo en cuanto a la calidad y pertinencia de los programas académicos y en una mejora sustancial de la infraestructura física y tecnológica con que cuentan. Las 46 universidades privadas atienden un alto porcentaje de los estudiantes universitarios de nuestro país, aunque ninguna de ellas posee la matrícula estudiantil que tiene cualquiera de las universidades estatales de Nicaragua. Aunque el CNU actualmente no posee una base de datos que indique la cantidad de alumnos que atienden las 42 universidades del país. El CNU posee parcialmente la matrícula actualizada al 2009 de dos universidades estatales; Unan León con 19058 alumnos y Unan Managua       con 28328 alumnos.

En abril de 1990 se aprobó por la Asamblea Nacional de la República la Ley 89 “Ley de Autonomía de las Instituciones de Educación Superior”, la que en su artículo 1 expresa lo siguiente:  Las Instituciones de Educación Superior tienen carácter de servicio público.  Su función social es la formación social y ciudadana de los estudiantes universitarios, su prestación es función indeclinable del Estado”.

En su artículo 2 dice lo siguiente: La Educación superior estará vinculada a las necesidades de desarrollo político, económico, social y cultural del país”.

En su artículo 56 se establece que: El Consejo Nacional de Universidades (CNU) es el órgano de coordinación y asesoría de las Universidades y Centros de Educación Técnica Superior.  En el artículo 78 numeral 3 dice: Se le confiere la atribución de Elaborar y coordinar la política nacional de la Educación Superior del país, en función de los recursos existentes.

La Ley 89 sufrió una reforma en mayo de 1990, lo que dio lugar a la Ley 103 referida a los Capítulos IV (De los Institutos o Centros de Investigación) y VI (Adscripción de los Centros Regionales, Institutos y Centros de Investigación).

Posteriormente, en agosto de 1992 se hizo una interpretación al artículo 55 dela Ley 89 dando como resultado la Ley número 151, la que en su artículo 1 en su parte medular se lee así: “El aporte ordinario del Estado, como garantía mínima para hacer efectiva la Autonomía Universitaria no debe ser menor del 6% del Presupuesto General de Ingresos de la República, debe calcularse sobre el total de los ingresos ordinarios y extraordinarios establecidos en el Presupuesto General de la República para el año correspondiente, independientemente del origen de dichos ingresos”. 

Los Planes de Estudios de las distintas carreras universitarias están sustentados en el Sistema de Créditos y Requisitos Académicos, conceptos que varían significativamente  entre unas y otras Universidades del país.

Los retos más significativos de la Educación Superior en Nicaragua pueden considerarse los siguientes: 

1. Llevar a la práctica los Planes de Mejoramiento Institucional y de Programas resultantes de los procesos de evaluación llevados a cabo en los últimos años, incidiendo con ello una mejoría de la calidad de los graduados universitarios. Ello hará posible alcanzar con mayor prontitud la acreditación de Instituciones y Programas a fin de favorecer el reconocimiento de títulos emitidos por las Instituciones Nacionales y Centroamericanas en principio, a la vez, la movilidad académica de profesionales y estudiantes.

2. Incidir de manera especifica en la formación de alta calidad de profesores de matemática y español para contribuir a la solución gradual del problema que presentan los graduados de Educación Media en estas áreas.

3. Fomentar la investigación científica y la investigación educativa con una mayor y mejor participación de docentes y estudiantes en esta actividad, orientándola a la búsqueda de solución de los principales problemas del país en los que se espera las universidades tengan una significativa incidencia.

La situación que atraviesa la educación superior nicaragüense es muy compleja. Muchos de los problemas que enfrentan las instituciones de educación superior del país son propios del crecimiento acelerado de los últimos años, acompañado de un financiamiento insuficiente para atenderlo. También es evidente que el marco legal que rige a la educación superior aún no esta preparado para enfrentar y regular el fenómeno de la aparición de nuevas universidades privadas.

La situación económica del país pone de manifiesto la enorme fragilidad de la economía nicaragüense. La pobreza en que vive un gran segmento de la población, la deuda externa y la falta de una estrategia clara de desarrollo, que goce del consenso de la nación, son algunos de los principales problemas que el país debe resolver.

Es claro que un país como Nicaragua no puede salir de la situación en que se encuentra si no es realizando cambios profundos y radicales en sus sistemas de producción. La agricultura tradicional y la explotación de los recursos naturales no son suficientes para lograr este cambio. En esta época en la que el conocimiento y la información son los principales motores del desarrollo, es de vital importancia que Nicaragua posea un sistema educativo que garantice la formación de los recursos humanos capaces de asumir el reto que esta época y las futuras trae consigo.

En el contexto de las grandes limitaciones económicas que tiene el país, se hace necesario optimizar y usar eficientemente todos los recursos del gasto público, incluyendo naturalmente los destinados a educación. Lo anterior impone como primera gran tarea, buscar un gran consenso nacional sobre el papel de la educación, que lleve a la aprobación de un verdadero Plan Nacional de Educación, que permita una mejor articulación de los diferentes subsistemas. En la educación superior, el plan debe contemplar la definición de las metas de matrícula que el país se propone alcanzar al corto, mediano y largo plazo.

La educación superior nicaragüense no puede seguir teniendo como función principal, la preparación de profesionales para un mercado incierto. Tampoco puede ser vista como un simple medio de movilidad social. La educación superior debe estar en función de preparar a la juventud para los retos que el país enfrenta como consecuencia del avance científico y tecnológico. Además, la educación superior debe ser un factor fundamental para el desarrollo y transmisión de los valores y actitudes que permitirán se desarrolle y consolide una verdadera democracia.

Un sistema de educación superior más diversificado, con una variedad de instituciones que persigan diferentes objetivos y atiendan a diferentes grupos de estudiantes estaría en mejores condiciones de responder tanto a los intereses nacionales como a los individuales. El objetivo de esta diversificación debe ser atender a toda la gama de estudiantes que demandan educación a nivel terciario, evitando competencias innecesarias y el peligro que significa pretender ejercer una función educativa a un nivel para el que la institución no esta bien preparada. Esto significa que debe darse un proceso que, ligado a la misión, defina el tipo de necesidades educativas que tiene el país, para luego hacer un análisis de la oferta actual que conduzca a la redefinición del perfil de algunas instituciones, a recomendar el enfoque en cierta áreas y a la apertura de nuevas ofertas para llenar las brechas que sean detectadas.

En Nicaragua queda mucho por hacer para alcanzar una verdadera equidad en el acceso a la educación superior, no todos los egresados de la educación secundaria tiene acceso a la educación superior por diferentes causas. Ante el problema de la calidad de los estudiantes que egresan de la secundaria y aspiran a ingresar a la educación superior, se hace necesario tomar medidas urgentes que deben ser coordinadas con el Gobierno a través del Ministerio de Educación MINED. No deben algunas instituciones de educación superior buscar soluciones aisladas, y otras por puros criterios de competencia lo que hacen es ignorar el problema aún sabiendo las consecuencias que esto tendrá sobre la calidad de los futuros graduados.

La expansión y masificación educativa presenta algunas debilidades importantes a causa de los motivos que impulsaron su desarrollo, más cercano a los deseos y presiones sociales que al análisis de necesidades presentes y futuras del conjunto de la sociedad y como un plan de nación. En primer lugar, debe señalarse el hecho de que las capas medias y altas han sido las mayores beneficiarias de la educación superior, con lo cual se rompe el principio de equidad que debe presidir la prestación del servicio público de la educación superior.
   
El aumento cuantitativo del número de estudiantes en la educación superior –existen 52 universidades al 2010– se ha producido sin demasiada inversión y además ha tenido un impacto poco equitativo ya que, es notorio que benefició en mayor medida a los hijos de los grupos de ingresos medios y altos. Además la educación impartida no ha tenido en cuenta, de manera prioritaria, los requerimientos de la sociedad.

Por otra parte la investigación, otra de las funciones básicas de las universidades, ha sido casi inexistente o está muy concentrada en algunas universidades, desvinculada del aparato productivo y muy apartado del contexto internacional de ciencia y tecnología.

REFERENCIAS BIBLIOGRAFICAS.

Gutiérrez, N & Mondragón, W (2010), Educación Superior en Nicaragua, Universidades de Nicaragua 1, Recuperado el 6 de Julio 2010, de  http://www.cnu.edu.ni/

Gutiérrez, N & Mondragón, W (2010), Tendencia de la Educación Superior en Nicaragua, Universidades de Nicaragua 2, Recuperado el 6 de Julio 2010, de  http://www.scielo.br/pdf/aval/v13n2/06.pdf

Gutiérrez, N & Mondragón, W (2010), Tendencias de la Educación Superior en América Latina, Recuperado el 6 de Julio 2010, de  http://www.iesalc.unesco.org.ve/index.php?option=com_content&view=article&id=2&Itemid=408&lang=es

Gutiérrez, N & Mondragón, W (2010), tendencias de la educación superior en América latina y el caribe, recuperado el día seis de julio 2010 de




Gutiérrez, N & Mondragón, W (2010), CENTRO INTERUNIVERSITARIO DE DESARROLLO (CINDA) (2007): «Educación Superior en Iberoamérica. Informe 2007», Santiago de Chile:  CINDA. Disponible en:
2007.pdf>

Programa de competencia Profesional


UNIVERSIDAD PAULO FREIRE-MAESTRIA EN DOCENCIA SUPERIOR-PLANIFICACIÓN UNIVERSITARIA
PARTICIPANTE: WILMER ANTONIO MONDRAGON OLIVERA CARRERA PROFESIONAL: MS. DOCENCIA UNIVERSITARIA
FECHA DE ENTREGA: 21 DE NOVIEMBRE 2010
ÁREA O DOMINIO LABORAL

COMPETENCIAS ESPECÍFICAS
INDICADORES














1- Área de Administración de sistemas informáticos.
































1. Instala, configura y Administra software de base de datos y software de aplicaciones de usuario.













3. Instala, Administra, configura sistemas de comunicaciones.

· 
















1- Diseñar, implementar, organizar, dirigir y supervisar proyectos de sistemas informáticos, así como para seleccionar e instalar equipos de computación.
2. Configurar y realizar el mantenimiento de controles de acceso al sistema.
3. Analizar y optimizar el rendimiento del sistema.
.

1. Diseñar e implementar políticas de seguridad.

2. Gestionar copias de seguridad (Diseñar protocolos para realización de copias de  seguridad)

3. Configurar y realizar mantenimiento de autenticación y realizar mantenimiento de control de datos que se mueven por la red

Ensayo Sobre Liderazgo Educativo


La educación es un factor primordial estratégico, prioritario y condición indispensable para el desarrollo social y económico del país. Así mismo, es un derecho universal, un deber del estado y de la sociedad, y un instrumento esencial en la construcción de sociedades autónomas, justas y democráticas. La educación es el activo productivo más importante que la mayoría de las personas pueden adquirir en su vida. Constituye junto con la inversión en salud, nutrición y vivienda la mayor contribución a la calidad de vida.

La educación es, ante todo, el proceso humano por excelencia que contribuye a que cada individuo logre ser persona, desarrollando al máximo todas sus potencialidades, no sólo en un tramo de su existencia, sino a lo largo de toda la vida. Es por ello que el principal atributo de la educación se refiere al conjunto de valores que dan sentido a los aprendizajes, de manera que lleguen a transformar la persona y ésta, a su vez, transforme su entorno.
De esta forma, los objetivos de la educación son equipar a la población con competencias, que incluyan habilidades cognoscitivas, no cognoscitivas, conocimientos y actitudes necesarias para tener una vida productiva y plena, y completamente integrada en la sociedad y la comunidad.
El magisterio nicaragüense tiene sus cimientos culturales en  los valores de igualdad, integración nacional y democracia, que era expresado en el compromiso profesional o pedagógico con los alumnos y la sociedad, que se manifiesta con la opción del desarrollo de una política pública como la ampliación de la oferta educativa, el carácter público de la escuela, que eran concebidos como instrumentos culturales de la construcción de la ciudadanía democrática.

Como parte básica de los conceptos de educación descrito anteriormente ahora nos enfocamos meramente a lo que son los conceptos de liderazgo educativo y describiendo la situación actual de lo que es el sistema educativo en nuestro país, se pretende reflexionar respecto a la función del docente en nuestro sistema educativo, y el tipo de liderazgo que debe promover, sobre todo en nuestra cultura escolar nicaragüense marcada por el autoritarismo y la sumisión de los docentes y los estudiantes. Sin embargo esta reflexión no puede estar ajena a elementos de contextos del sistema educacional, debido a la evolución que ha tenido el rol del docente a través de los años.

En este contexto la pregunta: ¿Qué tipo de liderazgo se requiere en el sistema educativo del país?, adquiere relevancia.

El tema del liderazgo es, quizás, uno de los que en los últimos años tiene más ocupados a quienes están interesados en mejorar la eficiencia, crecimiento y calidad del mundo empresarial. Son múltiples las tipologías de liderazgo que los autores reconocen; así, unos ubican su centro de interés en la cantidad de conocimientos que deba poseer el líder; otros se fijan más en las capacidades de iniciativa y creatividad; para algunos lo fundamental reside en el desarrollo de la inteligencia emocional, y son pocos los que ubican la clave del éxito en el conjunto de valores humanos y espirituales que encarnen los líderes. Quizás la respuesta deba de ubicarse en la síntesis ecléptica que integre lo mejor de cada uno de estos modelos.

Sin embargo, la escuela no es una empresa ni puede ser tratada como tal, si bien puede aprender y adecuar determinadas estrategias interesantes por su contenido educativo, a como las empresas también aprenden e incorporan estrategias que le son propias al entorno de la educación formal. El tema del liderazgo educativo ha recibido muy poca atención en el marco de los procesos de reforma de la educación, aun cuando hoy sabemos que en la calidad de éste descansa gran parte del éxito de las reformas. Este bien intangible de la educación del país se ha deteriorado hasta tal punto en estas últimas décadas que quienes han tenido la máxima responsabilidad de tomar decisiones no poseían la experiencia, conocimiento, vocación y formación pertinentes que requiere este sector tan sensible y delicado para el futuro del país. En la actualidad se está produciendo un proceso de tránsito en la administración del MECD, el tema tiene especial vigencia, por lo que es bueno recordar algunas de las características que, a nuestro juicio, deben acompañar a cada una de las personas que conformen el equipo de dirección del sistema educativo. Tres áreas nos parecen de especial relevancia: a) preparación y experiencia técnico-pedagógica-investigativa (inteligencia cognitiva), b) preparación emocional (inteligencia emocional), c) vocación de servicio a la educación y a la sociedad (inteligencia social). Todas ellas han de estar entrecruzadas con un conjunto de valores humanos y espirituales que impriman sentido al resto de cualidades:
a) Preparación y experiencia técnico-pedagógica e investigativa: la experiencia práctica acumulada por los líderes en el sector educación representa un haber fundamental que no ha sido valorado en las últimas décadas y que imprime una capacidad especial para contextualizar toda decisión de reforma a las necesidades de la educación. La preparación técnico-pedagógica del más alto nivel, unida a una visión moderna de la educación, es portadora de las capacidades y conocimientos especializados que proporcionan el referente fundamental para incidir positivamente en realizar cambios educativos actualizados propios del desarrollo que están teniendo las ciencias de la educación. La experiencia investigativa, motor de los cambios, valida y alimenta al conocimiento y saberes prácticos y capacita para activar constantemente el espíritu crítico y cuestionador sobre la realidad educativa, tan ausente del aparato educativo.

b) Desarrollo de la inteligencia emocional: posiblemente se trata del componente más ausente del aparato educativo, y el de mayor incidencia negativa, por cuanto su ausencia vuelve infructuosos los demás saberes. La capacidad de diálogo y comunicación, escucha, empatía, sensibilidad, tolerancia y respeto a los derechos humanos de los demás, gestión positiva de las emociones, transparencia para modelizar las actitudes que se exigen a los demás, en fin, el rostro más humano del liderazgo que imprime a éste, más allá de las técnicas aprendidas, capacidad para influir en los demás y para aprender de ellos. Se trata, en resumen, de la sabiduría que exalta el espíritu y supera a la inteligencia convencional.

c) Vocación de servicio a la educación y a la sociedad: la educación es para el líder su vocación y pasión, lo que obliga a crear espacios de participación social, a escuchar e interpretar sus propuestas, a crear responsabilidad social por la educación, a promover y aceptar el control social de la educación y a dar cuentas de forma sistemática y transparente de los resultados educativos a toda la sociedad.

Se comprende entonces que la respuesta al tipo e liderazgo que necesitamos es un liderazgo pedagógico que deberán ejercer tanto docentes como directores en cada centro escolar, liderazgo que ha sido casi inexistente por la falta de compromiso social de los diferentes actores del sistema educativo.

Otra cuestión que hay que decir es que el sistema educativo se encuentra altamente segmentado por la desigualdad en el nivel socioeconómico y por consiguiente los niños en condiciones de pobreza quedan marginados de acceder a una educación de calidad y a mayores oportunidades de mejorar su calidad de vida.

Si bien lo económico es un medio que apoya el desarrollo de valores, son éstos la principal razón de ser de la educación del país. Estos valores, sin embargo, no deben quedar limitados al entorno escolar, por el contrario, han de constituir el principal patrimonio de la institución educativa en su conjunto, tanto de los maestros y las maestras como, de manera especial, de quienes dirigen la educación. Un hecho que ha estado presente en el sistema educativo en estas décadas ha sido, precisamente, la contradicción entre el enfoque pedagógico del aula y el que ha caracterizado al liderazgo educativo, a sus maneras de gestionar la educación y de tratar a los maestros y maestras. Así, por ejemplo ha sucedido frecuentemente que mientras el enfoque pedagógico de enseñanza pretende tener un carácter democrático y participativo, los estilos de dirección y gestión imperantes, desde el nivel central hasta los centros educativos, tienen un carácter impositivo, vertical y antidemocrático. Tal contradicción da a entender que la educación sólo la han de realizar los maestros, perdiendo de vista que lo que éstos puedan enseñar no tiene ningún efecto, si con el currículum oculto de las prácticas institucionales se enseña precisamente lo contrario.

En el área universitaria, creemos que el docente moderno debe tener el perfil de una persona con actitud crítica para cuestionar las orientaciones que no obedezcan al cambio requerido. En tal sentido, el líder educativo no busca aumentar su eficiencia haciendo más de lo mismo, sino que imagina y construye nuevas posibilidades dentro y fuera de las instituciones escolares.
Algunos de los atributos de un líder educativo universitario son la promoción y protección de ciertos valores, la creación y estimulación de cultura, la promoción de una misión para todos los actores escolares. Reconstituye en un ejemplo de aquello que busca transformar.
Es también la responsabilidad del líder, apoyar, facilitar y colectivamente examinar esfuerzos iniciados por otros, dentro y fuera de la misma universidad.

Lo que busca un líder es el trabajo del grupo a través del estímulo, seguridad, respeto, además de otros tipos de recompensas haciendo que estas correspondan con las necesidades del grupo al igual que su comportamiento  como líder puede cualquier estilo de liderazgo dependiendo de la situación que le presente.

El auténtico líder-docente debe ser al mismo tiempo visionario y pragmático, alguien que ejerce el liderazgo como un proceso de cambio y crecimientos continuos, a través de los medios idóneos para su consecución. Un líder puede tener un ideal o un sueño, es decir un propósito que lo motive y manipule de forma constructiva a los demás para alcanzar sus propios sueños y metas, sin embargo, debe contar con los medios para cristalizarlo.

Otra misión de los docentes es contribuir al crecimiento de los alumnos desde los espacios organizados para la enseñanza sistemática e incorporando las dimensiones biológicas, afectivas, cognitivas, sociales y morales. Su función es mediar, asistir, guiar y orientar, y despertar el interés en el proceso por el cual los y las estudiantes desarrollan sus conocimientos, capacidades, destrezas, actitudes y valores en el marco de un comportamiento que valora a los otros y respeta los derechos individuales y sociales.

En tal sentido para cumplir con cabalidad el liderazgo educativo se requieren de instrumentos que permitan conocer, evaluar y establecer estándares de desempeño del docente y dichos instrumento no están muy claros, lo cual se dan como resultado información muy subjetiva, ya que no se toma en consideración a todos los actores del proceso educativo y de los factores que inciden en este proceso.  Si bien es cierto los instrumento establecen los criterios para evaluar el desempeño de los docentes, los estándares son los patrones o criterios que permiten emitir en forma apropiada los juicios y opiniones sobre el desempeño docente y fundamentar las decisiones que deban tomarse. Estos estándares descansan sobre la base de dos directrices importantes; los conocimientos y capacidades requeridas para un buen ejercicio docente, y los elementos constitutivos del proceso de enseñanza aprendizaje.

En la actualidad, en muchas universidades las tareas de dirección y organización las realiza el director regional, quien debe propiciar el logro de los objetivos, conducir a la institución regional a lograr resultados de calidad. Sin embargo, no basta que los directores regionales tenga claridad de los objetivos que se van a cumplir, sino son capaces de compartir y producir una invitación que motive y seduzca al resto para cumplir esos objetivos.

En nuestro país, labor de lo(as) directores(as) como líderes pedagógicos debe enmarcarse en que el proceso educativo logrando una equidad y calidad en los aprendizajes, de modo que les permita a todos los alumnos y alumnas acceder a mejorar sus condiciones de vida. Esto ha sido una de las metas pendientes en nuestro sistema educacional debido a las desigualdades presente en nuestro sistema escolar, desigualdades que tienen su origen en la segmentación de sociedad nicaragüense por nivel socioeconómico donde los más pobres no acceden a la educación universitaria por su condición de pobreza. Si por el contrario, acceden a una educación universitaria, esta no posee los requerimientos de calidad que exige la sociedad nicaragüense.

Al plantearnos las preguntas ¿Qué tipo de liderazgo educativo se requiere? Y ¿Quién debe ejercer el liderazgo educativo? Uno piensa que debe ser el director, sin embargo, no es así, sino que son todos los actores quienes deben propiciar este liderazgo pedagógico desde todos los ámbitos y unidades que se desarrollan en la escuela, sala de clases, equipo de docentes, administrativos, etc, por mencionar algunos. Esto implica un cambio de "paradigma" de todos los individuos de la institución educativa.

Otra cuestión no menos importante es la referida a la necesidad de implementar una verdadera transformación estructural del sistema educativo en la educación básica y media principalmente, con el objetivo de elevar la calidad de la educación del país, orientando el aprendizaje hacia la vida y el trabajo, transformado el sistema educativo de manera tal que este adquiera una estructura articulada, flexible y relevante para los territorios, la nación y los estudiantes mismos.

Lo que se enseña en los centros de estudios sigue siendo poco pertinente para las expectativas de los educandos, especialmente en las áreas rurales y más pobres. Los currículos de estudios están diseñados para seguir con la educación universitaria, pero están desvinculados de las realidades que viven los educandos, lo cual genera desmotivación en los alumnos y con ello se afecta el aprendizaje. Creemos que se debe ofrecer una enseñanza pertinente y relevante utilizando marcos curriculares y programas de estudio con estrategias pedagógicas que permitan logros de aprendizaje significativos. Los programas y planes de estudio deben responder a las necesidades actuales y futuras de los estudiantes, así como a las exigencias del desarrollo del país.

Para lograr lo anterior creemos que se deben utilizar metodologías modernas de enseñanza activa que impulsen un aprendizaje cooperativo y que conduzcan a un pensamiento crítico creador, innovador e investigador, desarrollando en los estudiantes competencias en las áreas básicas comunicación, de matemáticas, medio ambiente, ciudadanas, laborales, etc. Se debe iniciar la enseñanza del inglés desde la educación primaria.
Desde esta perspectiva, el nuevo sistema de educación debe caracterizarse por ser relevante, flexible e interconectada.

Relevante en la medida que los planes y programas de estudio estén centrados en el desarrollo de las competencias relacionadas con el desarrollo personal de los alumnos, de su comunidad y la nación. Lo anterior permitirá que una mayor motivación en el alumno, al encontrar que el material de estudio tiene relación con sus intereses morales, psicológicos, cívicos y económicos.
Flexible para que el alumno se ubique en su propio ritmo, circunstancias, necesidades y contexto.
Interconexión, se deben crear alternativas múltiples de acceso continuo a las diferentes modalidades educativas.

Otra idea radica en el hecho de que creemos que debe ampliarse y diversificarse la oferta y el estímulo a la demanda bajo los conceptos de acceso y equidad. Con esto queremos decir que se debe ampliar la cobertura del sistema educativo dando especial atención a los niños, niñas, adolescentes y a los adultos más pobres, asegurando calidad y equidad en la distribución de oportunidades para la educación.

Ahora bien, una política de ampliar y diversificar el sistema educativo en nuestro país con el objetivo de que los jóvenes, niños y niñas más pobres accedan al sistema, no depende solo de la oferta disponible y de su relevancia, sino además de la posibilidad que tengan para sacrificar parte de sus ingresos en la educación, lo cual es muy difícil en situaciones de extrema pobreza. Por lo antes dicho es que creemos necesario crear las condiciones para que las necesidades de educación se traduzcan en una demanda efectiva. En este sentido es indispensable que el Estado mejore las condiciones de vida de las personas y con ello la educación.

Sin embargo lo antes descrito no significa que no sea posible hacer nada al respecto, sino que por el contrario, creemos que se deben implementar acciones para aumentar las oportunidades de cobertura de los programas de educación en los sectores más pobres atendiendo a niños, niñas y adolescentes. Al tiempo que se deberá asegurar la inclusión y permanencia de los estudiantes más pobres cubriendo sus costos de oportunidad, así como crear conciencia de la necesidad de mayor educación. Para cumplir esto último creemos que el Estado debe implementar políticas subsidiarias y compensatorias para los alumnos más pobres.
Finalmente consideramos que para mejorar el sistema educativo también se requiere de transparencia y eficiencia por parte del Estado.

Una de las más importantes líneas de acción a seguir en este punto es la descentralización de la educación. La educación se halla completamente centralizada y creemos que es necesario realizar algún tipo de descentralización territorial para lograr que las instancias de gestión local como son los gobiernos municipales y regionales, así como las delegaciones municipales de educación tengan poder de decisión financiero y académico.

La descentralización territorial de la educación permitiría crear nuevas capacidades locales, regionales y formar el capital humano para promover iniciativas educativas que generen un efectivo desarrollo económico y social. Hay que decir que la implementación de esta idea trasciende de los fines meramente educativos, ya que tendría un impacto en promoción de la convivencia ciudadana y en el mejoramiento de los niveles de vida de la población.

Pensamos que para una mejor educación la descentralización tiene, en efecto, toda una cara positiva de tomar el centro escolar como la unidad básica del cambio, posibilitar la toma de decisiones por los propios agentes, aumentar la participación de padres y profesores, al tiempo que incardinarse en el medio y contexto cultural, o incluso incrementar la eficacia en la gestión de los centros públicos, Pero, en nuestra actual coyuntura social, la legítima aspiración al autogobierno de los centros escolares, mezclada con la tendencia partidaria a introducir mecanismos de desregulación y competencia entre los centros escolares, puede dar lugar a diferenciar institucionalmente la oferta pública de educación.

Paralelamente con la descentralización territorial, es preciso capacitar al profesorado para que pueda tomar decisiones en campos (currículum y centro). Al situar al profesorado como la clave del éxito de los cambios educativos, se propone transformar los roles y condiciones del ejercicio profesional docente. La organización burocrática debe ser transformada para proveer a los profesores mayor capacidad en la toma de decisiones y en la gestión de los centros, que provoque una reprofesionalización del cuerpo docente, mediante el aprendizaje y la investigación en el contexto de trabajo. El objetivo es desarrollar un entorno rico de aprendizaje para los profesores. Esto altera las relaciones de poder y el papel de la dirección en los centros, empezando a hablar del liderazgo múltiple de los profesores.

Los propósitos de incrementar el liderazgo de los profesores, en nuestras coordenadas actuales, son congruentes  con un sentido más democrático y comunitario de la gestión de la enseñanza. A su vez estaríamos aprovechando los recursos internos del personal del centro para la mejora, constituyendo el centro escolar como un lugar de aprendizaje y motivación mutua entre los profesores. El desarrollo del curriculum e innovaciones funciona mejor cuando, en lugar de ser dirigido por líderes o administración externa, se capacita a los propios profesores para tomar decisiones sobre cómo implementarlo. En último extremo querer tener unos centros docentes profesionalmente más preparados significa promover el desarrollo del conjunto del profesorado. Revalorizar la profesionalidad de los profesores incluye promover un papel más activo en el aula y centro, y reconocer su capacidad para toma de decisiones y nuevos roles y funciones de ejercicio de liderazgo a su propio nivel.

También no podemos de dejar de tomar en cuenta el desarrollo curricular algo que no es independiente de los contextos organizativos en los que se lleva a cabo, más bien al revés nuevos diseños organizativos suelen ser condición necesaria para posibilitar los cambios curriculares deseados. Como ya hemos señalado, una característica definitoria del movimiento reestructurador es rediseñar el trabajo y organización de roles en los centros: trabajo en equipo, cultura de colaboración, centros como comunidades, estructuras de participación, funciones e incentivos basados en capacidad y conocimiento más que en autoridad y poder. Las nuevas tareas y demandas educativas están exigiendo espacios y tiempos flexibles, en una profunda reestructuración de las estructuras organizativas tradicionales, o una versatilidad mayor de los centros.

Creemos que las prácticas pedagógicas siguen siendo pasivas y repetitivas, enfatizando en la reproducción de conocimientos, pero carente de sentido y significado para la vida de los educandos. Creemos que si bien es cierto que desde el año 1993 el Ministerio de Educación, con el fin de sustituir esa practicas pedagógicas pasivas y repetitivas, por una metodología activa y participativa, ha implementado el método constructivista como modelo de enseñanza en los diferentes niveles de educación, dicho método aún no se aplica por todos los docentes y los pocos que lo hacen no lo hacen de la mejor forma.

Otra cuestión no menos importante es la referida al aula de clases y el ambiente escolar, los cuales son factores claves para que ocurra el aprendizaje significativo. De forma tal que, la vida escolar no puede resultar agradable y motivadora para los educandos cuando hay falta de servicios básicos y mobiliario indispensable como pupitres, pizarras, tizas, etc.
Las autoridades educativas universitarias han implementado seminarios y programas de capacitación docente pretendiendo con ello elevar la calidad educativa y como resultado profesionalizar la labor docente y a la vez asuman un liderazgo educativo.

En resumen creemos que lo que permite definir el perfil del docente, y los elementos que le permitan desempeñarse de forma eficaz y con liderazgo, son entre otros:

ü     Comprometerse con la tarea educativa y con el desarrollo de aquellos a quienes educa, reconociendo y valorando su diversidad.
ü     Tener dominio indiscutible del conocimiento científico de las disciplinas curriculares que enseña, como de las estrategias que usa para que sus educandos aprendan.
ü     Disponer de condiciones y estrategias para asumir con responsabilidad la gestión y evaluación del aprendizaje de sus alumnos y alumnas.
ü     Estar en condiciones de continuar aprendiendo a lo largo de su vida profesional, a partir de una reflexión crítica y sistemática sobre su trabajo docente.
ü     Estar conscientes que como miembro de una profesión docente, deben colaborar con sus colegas y ser copartícipes en las tareas destinadas a mejorar tanto su desempeño profesional, como el de la educación nacional.

Análisis del Proceso de Enseñanza y Aprendizaje

INDICE

I.- Introducción

El presente trabajo se inserta en las actividades formativas y capacidades obtenidas en el curso de Didáctica Universitaria recibido con la catedrática Msc. Martha González Rubio, lo cual tiene como propósito manifestar experiencias de lo teórico y practica, o sea producción de conocimientos comunicables y aplicables a las diferentes definiciones de la didáctica y en el entorno real de nuestra sociedad en que vivimos.

El documento elaborado radica en los momentos esenciales del curso, además los conceptos y aplicaciones enmarcados al desarrollo de los nuevos conocimientos adquiridos sobre didáctica, constituyendo  factores esenciales en los procesos típicos del trabajo docente universitario y los requerimientos que a la profesión nos exigen. También manifestamos nuestros propios conocimientos y habilidades con la acción conjunta de profesores y estudiantes, logrando el nexo indispensable de lo teórico y práctico.

El documento consta en si del análisis del proceso enseñanza y aprendizaje, conceptos, características, etapas, principios, paradigmas, modelos didácticos y otros  conceptos relacionados a la didáctica universitaria como: análisis propia de la práctica docente, y la elaboración de una propuesta para la transformación de nuevos concepciones y prácticas de la didácticas universitaria del curso que hemos recibido.

En general, podemos afirmar que la Didáctica es una parte de la Pedagogía que adquiere en la actualidad rasgos de disciplina científica independiente.

Podríamos decir que la Didáctica es la ciencia que estudia y elabora teorías sobre la enseñanza, es decir modelos que explican fenómenos en el campo educativo y esa realidad es enseñar. El objeto de estudio de la didáctica es por tanto “la enseñanza”.

La Didáctica se ha basado en el desarrollo de las otras ciencias, esto favoreció un proceso de perfeccionamiento de la Enseñanza como una necesidad especial de la  actividad humana, que hace posible en el siglo XVII el surgimiento de la Teoría de la Enseñanza con la obra de Juan Amos Comenio (1592-1670), principalmente con su obra “La Didáctica Magna”. La importancia de este pedagogo radica en haber sido el primero en exponer de manera detallada y cuidadosa los principios y reglas para la enseñanza de los niños y proclamar además, las tarea de “enseñar todo a todos”,  lo cual en su época era por demás una necesidad, dado el nivel alcanzado por la producción y las maquinarias y técnicas que debían emplearse.



1)     Valorar  la importancia de la Didáctica como ciencia teórica-práctica y tecnológica que permite el desarrollo científico del proceso de enseñanza y aprendizaje.

2)     Explicar los conceptos sobre el proceso de enseñanza  y aprendizaje (PEA), sus características, etapas y principios, para mejorar nuestra práctica docente y la calidad de la educación en la Universidad Paulo Freire.

3)     Analizar nuestra práctica docente considerando los fundamentos teóricos de la didáctica, para mejorar, modificar o cambiar las prácticas educativas que nos permitan mejorar el proceso de enseñanza y aprendizaje.


Con la elaboración de nuestro trabajo de fin de curso del módulo de Didáctica Universitaria pretendemos analizar y reflexionar sobre nuestro rol docente, y de esta manera influir en el proceso de enseñanza-aprendizaje de nuestros alumnos de la Universidad Paulo Freire, haciendo énfasis en los factores y situaciones que favorecen y dificultan el aprendizaje de los contenidos que se desarrollan en las áreas de estudio.

Pretendemos dejar un trabajo que ayude a otros docentes a reflexionar y tomar decisiones que ayuden a mejorar su práctica docente, planificando actividades y estrategias que construyan un aprendizaje significativo que les permita a los estudiantes enfrentar de mejor manera los problemas planteados en su ámbito educativo familiar y social.

a.- Conceptos de Enseñanza y Aprendizaje.

La enseñanza es incentivar y orientar con técnicas apropiadas el proceso de aprendizaje de los alumnos en la asignatura.  Es encaminarlos hacia los hábitos de un aprendizaje autentico que los acompañara a través de la vida, y les permitirá comprender y enfrentar con mayor eficacia las realidades y los problemas de la vida en la sociedad.

Es el proceso que facilita la apropiación de conocimientos, desarrollo de hábitos y habilidades. Con  una dirección ideológica, pretende que se modele en el estudiante una actuación acorde con esta posición.

La enseñanza tiene como punto de partida sus objetivos. Ellos determinan los contenidos, los métodos y las formas organizativas de su desarrollo, en correspondencia con las transformaciones planificadas que se desean generar en el individuo que recibe la enseñanza. Tales objetivos sirven, además, para orientar el trabajo, tanto de los maestros como de los educandos en el proceso de enseñanza, y constituyen, al mismo tiempo, un indicador de primera clase para evaluar la eficacia de la enseñanza.

El aprendizaje es un proceso de naturaleza extremadamente compleja, cuya esencia es la adquisición de un nuevo conocimiento, habilidad o capacidad. Para que dicho proceso pueda considerarse realmente como aprendizaje, debe poder manifestarse en un tiempo futuro y contribuir, además, a la solución de problemas concretos relacionados con su entorno, incluso problemas diferentes a los de su contexto que motiven el desarrollo del conocimiento, habilidad o capacidad.

El aprendizaje produce un cambio personal en el modo de pensar, sentir y comportarse de los alumnos o individuos, respondiendo a los habituales saberes de: saber-saber (conjunto de conocimientos), saber hacer (conjunto de habilidades y destrezas), saber ser (capacidad de integración), saber hacer (capacidad para poner en práctica) y querer hacer (interés y motivación para poner en práctica).

El aprendizaje puede considerarse como el producto de una interacción social y, desde este punto de vista, es intrínsecamente un proceso social, tanto por sus contenidos como por las formas en que se genera. Un sujeto aprende de otros y con los otros; en esa interacción desarrolla su inteligencia práctica y reflexiva, construye e interioriza nuevos conocimientos o representaciones mentales a lo largo de toda su vida. De esta forma, los primeros favorecen la adquisición de otros y así sucesivamente. De aquí, que el aprendizaje pueda considerarse como un producto y un resultado de la educación.

Sin lugar a duda el aprendizaje es el proceso dialéctico de apropiación de los contenidos y formas de conocer, hacer, convivir y ser, construidos en la experiencia socio histórica, en el cual se producen, como resultado de la actividad del individuo y de la interacción con otras personas, cambios relativamente duraderos y generalizables, que le permiten adaptarse a la realidad, transformarla  y crecer como personalidad.

b.- Diferencias entre enseñanza y aprendizaje.

Sin lugar a dudas la enseñanza esta relacionada con el aprendizaje por lo que forman un binomio indisoluble, pero son dos fenómenos distintos, ya que el aprendizaje es un proceso interno, que ocurre en la mente de una persona, en cambio la enseñanza es una actividad visible, al pasar por un aula de clases y vemos a un profesor hablando frente a un grupo de alumnos, podemos afirmar que “esta enseñando”, pero posiblemente no podemos afirmar que las personas que lo están escuchando  están aprendiendo.

Otra diferencia entre  enseñanza y aprendizaje, es que puede haber aprendizaje sin enseñanza, y no siempre la enseñanza produce los aprendizajes esperados.

Una última diferencia es que la enseñanza es una actividad social y tiene ciertas reglas éticas.  Un profesor puede ser juzgado por los demás si los sobrepasa. En  cambio no hay reglas éticas en el aprendizaje ya que se trata de un proceso interno, podemos evaluar si una persona ha logrado el aprendizaje, pero no juzgarlo por ello.

c.- Las TIC*s en el PEA.

En esta nueva etapa de transformación educativa en que se encuentra Nicaragua es necesario analizar la relación existente entre estudiante-profesor-TIC´s en el proceso enseñanza-aprendizaje, para realizar los cambios necesarios que ayuden a mejorar la enseñanza y lograr los aprendizajes significativos deseados.

La vinculación entre Educación y las TIC´s, constituyen hoy una práctica orientada a la formación integral del estudiante, a través de una educación que sea reflexiva y enriquecedora. Por tanto se necesita promover y difundir en los diferentes niveles del sistema educativo la inserción de las TIC´s en educación para el logro de aprendizajes significativos, fomentando la necesidad de un cambio en las metodologías tradicionales de enseñanza, lo cual permite implementar la enseñanza personalizada en el proceso de aprendizaje e impulsar la creación de programas que faciliten la presentación del contenido de las más diversa formas.

Para lograr un aprendizaje significativo mediante el  uso de las TIC´s, como el uso de computadora, Data show, entre otros, en el proceso de enseñanza-aprendizaje de la Matemática (en nuestro caso como docentes de matemática) son los siguientes:

ü     Actúa como elemento motivacional. El estudiante se siente atraído por trabajar con la computadora.
ü     Permite el desarrollo de aprendizajes personalizados, al posibilitar al estudiante avanzar según su propio ritmo de aprendizaje.
ü     Permite la representación visual, gráfica de figuras, imágenes, animaciones, simulaciones que proporcionan cierto grado de realidad psicológica y que propicia a la mente alcanzar los objetivos de una forma más adecuada, amena y atractiva.
ü     Permite al estudiante aprender de sus errores, minimizando la sensación de fracaso que siente al no lograr el éxito esperado.
ü     Permite al estudiante aprender descubriendo, al estimular la independencia y el auto-aprendizaje.
ü     Estimula el trabajo en equipo.
ü     El desarrollo de hábitos y habilidades profesionales en el trabajo con sistemas automatizados de proyectos y de procesos tecnológicos.

A pesar de que el empleo de las TIC´s en la enseñanza-aprendizaje de la Matemática puede jugar un papel importante, al permitir con su implementación un aprendizaje  significativo, existen varios factores que dificultan su utilización en el proceso educativo, algunos de ellos es: que se carecen de ellos, aulas que no poseen las condiciones para su implementación, docentes no entrenados en su uso, entre otros..
La comunicación es fundamental para establecer buenas relaciones interpersonales en el proceso educativo, sin embargo, esta se ve afectada ya requiere el entendimiento mutuo de todos los actores de este proceso.

La comunicación es eficaz solo cuando el receptor entiende el mensaje del emisor, en los términos en que este ha querido darle su mensaje. Confabulan contra una buena comunicación factores tales como: Diferencias culturales, Métodos de Comunicación, Lenguaje, Diferencias de percepciones de cada persona, entre otros.

Se logra una comunicación verdadera en el aula de clase, si estamos interesados en permitir que los alumnos se puedan expresar libre y sinceramente, si escuchamos atentamente y observamos con conciencia y somos capaces de ponernos en el lugar de ellos. Solamente entonces estaremos estableciendo las bases de una buena comunicación didáctica.

Un ambiente laboral en armonía esta determinado en gran medida por la buena comunicación que se establezca entre las personas. Para el ser humano es fundamental disfrutar de relaciones humanas agradables y amistosas. En efecto, todo el mundo sabe muy bien lo satisfactorio y placentero que es el contar con buenas relaciones humanas y de la tragedia que significa en no tenerlas.  El no tener buenas relaciones humanas trae muchos conflictos a las personas en el trabajo en la escuela y hasta en vivencia de parejas.

Debemos promover en las aulas de clase la comunicación didáctica, ya que es de vital importancia para aprender a comunicarnos y tener mejores relaciones humanas en todos los aspectos de nuestras vidas.

Acontecimiento pedagógico: Los Profesores sabemos que el trabajo pedagógico es una caja de sorpresas cotidianas. Hay días en los cuales hemos preparado hasta en sus más mínimos detalles nuestras clases, sin embargo no logramos llegar a nuestros alumnos, en cambio, al otro día todo acontece como tiene que ser.

La clase se inició y todo el mundo está atento, percibiendo hasta el último detalle, incluso aquello que no se dice; el trabajo en la clase llega mucho más allá de lo que habíamos pensado y organizado.

Coordinado con un objeto determinado. Esta creación de conocimientos que construimos diariamente cuando organizamos nuestro modo de enseñar, o cuando experimentamos un conjunto de emociones y de nuevas ideas en la interrelación con nuestros alumnos y que luego, en nuestro propio mundo interior, reflexionamos y que llegamos a decirnos “qué bien me resultó esta clase, la próxima vez voy a agregar y proponer que hagamos nuevas actividades.

Constante desarrollo dinámica, Este proceso es el que nos transforma en productores y constructores del saber pedagógico. Sin embargo, no basta con el rigor del pensar sobre, es necesario que este saber tenga presencia y se concretice.

Bajo la dirección del docente. Significa que la enseñanza y aprendizaje esta basado en el conjunto de recomendaciones que el profesor o docente debe tener en cuenta siempre que trabaje con un grupo de alumnos. Dentro de estas directivas didácticas están: tener en cuenta las ideas de los alumnos, incentivar la expresión libre y los debates al interior del grupo, cultivar la confianza con los alumnos dentro y fuera de la clase, manejo de los ritmos de clase y estar atento a la fatiga de los alumnos, crear ambiente agradable en clase, ser puntuales con la clase, atender con eficiencia las inquietudes estudiantiles, buscar la comunicación adecuada con los alumnos, manejar con sabiduría tanto a los alumnos mediocres como a los llamados adelantados, etc.

Actúan una serie de leyes: pedagógica, biológicas, psicológicas, éticas, morales y jurídicas. Las leyes que rigen el proceso de enseñanza-aprendizaje son propias a ese proceso, esenciales y universales. Independientemente de que diferentes autores han tratado de manera diversa el problema de las leyes que rigen el proceso de enseñanza-aprendizaje, existen leyes que son abordadas por la mayoría de ellos tales como: 
  • El condicionamiento histórico concreto del proceso de enseñanza aprendizaje
  • Posee estructura y función de sistema
  • Expresa la unidad dialéctica entre la instrucción y la educación
Transcurre en una sucesión de actos y procesos. Donde son los requerimientos de este proceso que además de instructivo y educativo sea también desarrollador, o sea debe garantizar que el individuo se apropie de manera activa y creadora de la cultura, propiciando el desarrollo de su autoperfeccionamiento constante de su autonomía y autodeterminación, vinculado a los procesos de socialización, compromiso y responsabilidad social.

f.- Etapas del PEA.

        Etapa de exploración.
Son los conocimientos previos del alumno, es el conocimiento que ya posee la persona sobre el tema de aprendizaje. Están en el interior de la mente y es producto de sus experiencias previas adquiridas en su educación formal o en su entorno. No siempre saben que lo tienen.

·        Etapa de introducción de conceptos.
Es una actividad realizada solamente por el profesor. En esta  etapa se introduce el conocimiento que la persona pretende aprender. Es un conocimiento nuevo, ajeno y externo al estudiante.

·        Etapa de estructuración del conocimiento.
En esta etapa el estudiante interioriza el nuevo conocimiento, porque la actividad sucede dentro de su mente. Consiste en que el conocimiento previo debe dejar lugar a la modificación, construcción e interiorización de nuevos conocimientos o representaciones mentales a lo largo de toda su vida.

·        Etapa de aplicación.
En esta etapa se valora si el aprendizaje fue significativo, ya que deben aplicar los conocimientos adquiridos en la resolución de problemas o situaciones de su entorno.

g.- Principios del PEA.

Los diferentes modelos de la didáctica derivados del enfoque histórico cultural han incluido sistemas  de principios didácticos. Estos  conjuntos de principios muestran los lógicos cambios derivados de la necesidad de adaptar el proceso docente educativo a las exigencias  que impone la sociedad a la escuela en cada época histórica. Se conocen principios didácticos desde las “reglas de enseñar” hasta los sistemas de principios propuestos por distintos pedagogos seguidores del enfoque histórico – cultural. 

Los principios son las reglas o postulados, de mayor nivel de generalidad, que abarcan a los objetos y fenómenos de una parte de la realidad objetiva que se estudia y de  la que se han hecho abstracciones y generalizaciones. Etimológicamente, se deriva del latín principium que significa punto de partida, regla principal, idea rectora.

En el curso de didáctica universitaria recibimos ocho principios didácticos del proceso de enseñanza y aprendizaje  lo cuales son:

        Todo aprendizaje debe de partir de una base o principio de actividad, fundamentado en el constructivismo.
        Los Objetivos alcanzables, lo cual deben de ser medible, preciso y conciso, para poder lograr las metas establecidas.
        La consolidación del éxito. En este se dan las evaluaciones sistemáticas de las actividades que realiza el estudiante.
        Toda Construcción del conocimiento sigue un proceso, se da la estructura cognitiva en forma progresiva.
        Apropiarse de nuevos conocimientos supone relacionar de manera lógica la información que se recibe con la experiencia y conocimientos previos.
        El desarrollo cognitivo y valorativo de los estudiantes lo cual esta condicionado positiva o negativamente por el contexto sociocultural.
        Todo proceso de enseñanza aprendizaje debe partir de las capacidades e interese de alumnado.
        Y por último está el de potenciar la colaboración y el trabajo en equipos.


De todo esto decimos también que los principios didácticos son los cimientos sobre los que deben desarrollarse los procesos de enseñanza y de aprendizaje en relación a la experiencia educativa.

Estos principios se pueden dividir en:

1)     Aprender a Conocer: los procesos de enseñanza y aprendizaje que se desarrollen deben permitirle a los alumnos avanzar progresivamente en relación con su desarrollo personal en las siguientes dimensiones:

        Incrementar su saber e ir descubriendo y comprendiendo la variedad y complejidad del mundo que los rodea.
        Despertar la curiosidad intelectual.
        Estimular el sentido crítico.
        Adquirir una mayor y progresiva autonomía.

En este principio la clave imprescindible es el saber y el conocimiento, por lo cual el docente debe plantear como principios didácticos la atención, el pensamiento y la memoria.

Entre las propuestas que se plantean para el aprender a conocer tenemos las siguientes:

        Conexión con las ideas previas: En un nuevo proceso de aprendizaje es importante realizar una conexión con las ideas previas que posee el alumno, de esta manera podrá desarrollar una línea de pensamiento lógico.
        Actividades para la Motivación: se trata de actividades que puedan estimular a los alumnos a centrar su atención y despertar su interés por lo que van a aprender.
        Actividades para la comprensión e interiorización de los contenidos: los contenidos debes ser dosificados dependiendo del proceso de enseñanza y aprendizaje, combinando el pensamiento inductivo y deductivo. Estimular la investigación y el descubrimiento.

2)     Aprender a Hacer: Los alumnos deben ser capaces de convertir sus conocimientos en instrumentos, para poder estar preparados para la realidad del entorno, tanto en el presente como en el futuro. Es necesario establecer un equilibrio adecuado entre los aprendizajes prácticos y los teóricos, buscando siempre la resolución de problemas. Una actividad que facilita este tipo de aprendizaje son los trabajos en grupo o la elaboración de proyectos de manera colectiva, estimulando de esta manera la cooperación, la responsabilidad, la solidaridad, el encuentro, entre otros aspectos de relevancia.

3)     Aprender a Vivir con los Demás: El aprendizaje que se transmite a los alumnos debe de penetrar en la vida social de la escuela y en todas las materias escolares. Debe de incluir aspectos morales, conflictos y problemas de la vida diaria en sociedad, resolución de problemas en conjunto, etc. Con esto se logra estimular en el estudiante aspectos sociales y la adquisición de una dimensión moral adecuada.

4)     Aprender a Ser: Es la inclusión del aprender a hacer, el aprender a conocer y el aprender a vivir con los demás. Le brinda al estudiante un aprendizaje global que debe incluir: cuerpo y mente, inteligencia, sensibilidad, sentido estético, responsabilidad individual y espiritual. El alumno ha de ser capaz de entender la complejidad de sus expresiones y sus compromisos (individuales y colectivos).

h.- Concepciones científicas (Paradigmas).

En el paradigma conductista la enseñanza es considerada como el proceso instruccional  que consiste básicamente  en el arreglo adecuado  de las contingencias de reforzamiento, con el fin de promover  en forma eficiente  el aprendizaje del alumno. 

El proceso de enseñanza-aprendizaje debe orientarse a lograr el desarrollo  de habilidades de aprendizaje y no solo el enseñar conocimientos. El alumno debe desarrollar  una serie de habilidades y estrategias para conducirse eficazmente  ante cualquier tipo de situación de aprendizaje. El énfasis ha de ser puesto en el alumno para que se convierta en un aprendiz estratégico, que sepa aprender  y solucionar  problemas.

El paradigma constructivista  da un apoyo teórico  para comprender  las actividades espontáneas de los niños, la actividad auto-iniciada, los tipos de conocimientos y el cómo operar con ellos. Es muy importante la  actividad espontánea del niño y la enseñanza indirecta. La utilización de métodos activos y centrados en la actividad  y el interés de los niños son criterios que aborda el paradigma constructivista

No existe una concepción de enseñanza vigotskiana hasta el momento. Lo que sí ha de quedar completamente claro  es la importancia que tiene la instrucción formal  en el desarrollo de las funciones  psicológicas superiores. Que el desarrollo no es posible sin la instrucción y se considera que la instrucción  reorganiza el desarrollo  de las funciones psicológicas  a través de la zona de desarrollo próximo (ZDP) y permite al mismo tiempo la aparición de los conceptos  científicos.

La educación es uno de los recursos que emplea la sociedad para modificar y controlar  la conducta humana, además de transmitir sus valores  y patrones culturales; en las instituciones escolares actuales se intenta que los alumnos se conviertan en personas creativas respetando su propia individualidad.

Las metas y objetivos de la enseñanza no pueden ser enunciados en forma vaga, deben ser prioritarios los relacionados con el aprender a aprender  y  el enseñar a pensar. Los alumnos deben egresar de cualquier nivel de enseñanza  con una serie de habilidades  como procesadores activos y efectivos de conocimientos.

La educación debe favorecer y potenciar  el desarrollo cognoscitivo  del alumno, promoviendo su autonomía  moral  e intelectual.  Su principal objetivo ha de ser el crear hombres  capaces de hacer  cosas nuevas, no simplemente de repetir  lo que han hecho otras generaciones: hombres que sean creativos, inventivos y descubridores. Las metas mayores de la educación  son:

  • Ayudar a los alumnos  a desarrollar  la individualidad de las personas.
  • Apoyar a los alumnos a que se reconozcan como seres humanos únicos.
  • Asistir a los estudiantes  a desarrollar sus potencialidades.

Son estas las metas amplias  y comunes a las distintas propuestas  y escritos humanistas; la forma en que pretendamos lograrlas (técnicas) difiere según la aproximación o tendencia pedagógica con la que nos identifiquemos en cada situación educativa.

En correspondencia con el paradigma histórico cultural, la educación debe promover  el desarrollo  sociocultural  y cognoscitivo del alumno. Los procesos del desarrollo no son autónomos  de los procesos educacionales, ambos están vinculados  desde el primer día de vida del niño en tanto que este es participante  de un contexto sociocultural   y existen los “otros “ (los padres, familiares, amigos, los compañeros, la escuela) quienes interactúan con él para transmitirles  la cultura. El concepto de ZDP es crucial  y entremezcla  el desarrollo cognoscitivo y la cultura, donde se producen conocimientos  y las formas de cómo enseñarlos, los cuales se van auto-generando mutuamente.

Entendemos que el alumno no puede ser sujeto pasivo, cuyo desempeño  y aprendizaje escolar  pueden ser arreglados  o determinados únicamente  desde el exterior (la situación instruccional, los métodos, los contenidos.) siempre y cuando se realicen  los ajustes ambientales  y curriculares necesarios.

El al alumno es un sujeto activo procesador de información, que posee una serie de esquemas, planes y estrategias para aprender  y solucionar problemas, los cuales a su vez deben ser desarrollados, por muy restrictivo que sea el contexto escolar  el alumno nunca es un ente pasivo.

El paradigma constructivista propone un alumno constructor activo  de su propio conocimiento. Debe ser animado a conocer los eventos  físicos y descubrirlos, los lógico-matemáticos y reconstruirlos, y los sociales de tipo convencional  para aprenderlos y los no convencionales para apropiarlos y reconstruirlos por sus propios medios.

Los alumnos son entes individuales completamente únicos  y diferentes de los demás  y hemos de educar con la seguridad de que al finalizar  la experiencia académica, su singularidad como personas se ha respetado y potenciado su capacidad de desarrollo y la solución creativa de problemas. Percibirlos como seres  que participan cognitivamente   en las clases  y como personas  que poseen afectos, con vivencias  particulares.

A la vez deben ser vistos como un ente social, protagonista  y producto de las múltiples interacciones  sociales  en que se ve involucrado  a lo largo de su vida escolar y extraescolar. Las funciones cognoscitivas superiores  de hecho son  producto de estas  interacciones sociales, con las cuales además mantienen propiedades  organizacionales  en común.

El alumno es un ente social donde las funciones cognoscitivas superiores logradas de hecho son  producto de estas  interacciones sociales con los otros (especialmente  los que saben más: expertos, maestros, padres, otros alumnos, etc.), interacciones de importancia fundamental  para el desarrollo cognoscitivo  y sociocultural de la personalidad.

El maestro debe partir de la idea de un alumno activo que aprende significativamente, que aprende a aprender y a pensar. Su papel en ese sentido se centra especialmente en  confeccionar y organizar experiencias didácticas  que logren estos fines. No da solo información, ni tiene un papel protagónico, el maestro es un promotor  del desarrollo  y de la autonomía  de los educandos.  Debe conocer a profundidad  los problemas  y características  del aprendizaje de los alumnos  y las etapas y estadios  del desarrollo cognitivo general.

Su papel fundamental consiste  en promover una atmósfera  de reciprocidad, de respeto  y auto confianza  para el alumno, dando oportunidad  para el autoaprendizaje de los estudiantes  principalmente a través de la enseñanza  indirecta  y del planteamiento de problemas  y conflictos cognitivos.

Nuestra intervención educativa debe partir  siempre  de las potencialidades  y necesidades individuales  de los alumnos  y con ello crear y fomentar un clima social  exitoso.  Debemos ser  facilitadores de la capacidad potencial,  de autorrealización  de los alumnos y dirigir esfuerzos a que las actividades de los alumnos sean autodirigidas, fomentando el autoaprendizaje  y la creatividad.

Nos encontramos en una etapa en la que se están aplicando reformas al sistema educativo, no sólo en Nicaragua sino en muchos otros países. Así, por ejemplo: ¿qué tipo de conocimiento creemos que hay que proporcionar hoy a los jóvenes durante la educación obligatoria?; ¿qué cultura escolar habría que proponerles?; ¿qué modelo didáctico consideramos adecuado como instrumento de análisis y de intervención en la realidad educativa?

El concepto de "modelo didáctico" puede ser, en ese sentido, una potente herramienta intelectual para abordar los problemas educativos, ayudándonos a establecer el necesario vínculo entre el análisis teórico y la intervención práctica; conexión que tantas veces se echa de menos en la tradición educativa, en la que, habitualmente, encontramos "separadas", por una parte, las producciones teóricas de carácter pedagógico, psicológico, sociológico, curricular y, por otra, los materiales didácticos, las experiencias prácticas de grupos innovadores, las actuaciones concretas de profesores en sus aulas. Es aquí  que reflexionamos sobre los diferentes modelos didácticos:

        La clase magistral expositiva (modelo didáctico expositivo). Antes de la existencia de la imprenta (s. XV) y de la difusión masiva de los libros, cuando solamente unos pocos accedían a la cultura, el profesor (en la universidad o como tutor de familia) era prácticamente el único proveedor de información que tenían los estudiantes (junto con las bibliotecas universitarias y monacales) y la clase magistral era la técnica de enseñanza más común. La enseñanza estaba centrada en el profesor y el aprendizaje buscaba la memorización del saber que transmitía el maestro de manera sistemática, estructurada, didáctica.

        La clase magistral y el libro de texto (modelo didáctico instructivo)  Poco a poco, los libros se fueron difundiendo entre la sociedad, se crearon muchas nuevas bibliotecas, la cultura se fue extendiendo entre las diversas capas sociales y los libros fueron haciendo acto de presencia en las aulas. No obstante, el profesor seguía siendo el máximo depositario de la información que debían conocer los alumnos y su memorización por parte de éstos seguía considerándose necesaria, a pesar de la existencia de diversos pensadores sobre temas pedagógicos (Comenius, Rousseau...), algunos de los cuales defendían ideas distintas.

El libro de texto complementaba las explicaciones magistrales del profesor y a veces sugería ejercicios a realizar para reforzar los aprendizajes. El profesor era un instructor y la enseñanza estaba ahora centrada en los contenidos que el alumno debía memorizar y aplicar para contestar preguntas y realizar ejercicios que le ayudarán a similar los contenidos.

        La escuela activa (modelo didáctico alumno activo). A principios del siglo XX y con la progresiva "democratización del saber" iniciada el siglo anterior (enseñanza básica para todos, fácil acceso y adquisición de materiales impresos) surge la idea de la "escuela activa" (Dewey, Freinet, Montessori...). Se considera que el alumno no debe estar pasivo recibiendo y memorizando la información que le proporcionan el profesor y el libro de texto; la enseñanza debe proporcionar entornos de aprendizaje ricos en recursos educativos (información bien estructurada, actividades adecuadas y significativas) en los que los estudiantes puedan desarrollar proyectos y actividades que les permitan descubrir el conocimiento, aplicarlo en situaciones prácticas y desarrollar todas sus capacidades (experimentación, descubrimiento, creatividad, iniciativa...). La enseñanza se centra en la actividad del alumno , que a menudo debe ampliar y reestructurar sus conocimientos para poder hacer frente a las problemáticas que se le presentan.

No obstante, y a pesar de diversas reformas en los planes de estudios, durante todo el siglo XX esta concepción coexistió con el modelo memorístico anterior basado en la clase magistral del profesor y el estudio del libro de texto, complementado todo ello con la realización de ejercicios de aplicación generalmente rutinarios y repetitivos.

        La enseñanza abierta y colaborativa (modelo didáctico colaborativo). A finales del siglo XX los grandes avances tecnológicos y el triunfo de la globalización económica y cultural configuran una nueva sociedad, la "sociedad de la información". En este marco, con el acceso cada vez más generalizado de los ciudadanos a los "mass media" e Internet, proveedores de todo tipo de información, y pudiendo disponer de unos versátiles instrumentos para realizar todo tipo de procesos con la información (los ordenadores), se va abriendo paso un nuevo curriculum básico para los ciudadanos y un nuevo paradigma de la enseñanza: "la enseñanza abierta".

Existen otras concepciones de modelos didácticos, los que se resumen en el siguiente cuadro:
dimen-siones analiza-das
modelo didáctico tradicional
modelo didáctico tecnológico
modelo didáctico espontaneísta
modelo didáctico alternativo (modelo de investigación en la escuela)


Para qué enseñar
* Proporcionar las informaciones fundamentales de la cultura vigente. 
* Obsesión por los contenidos
* Proporcionar una formación "moderna" y "eficaz". 
* Obsesión por los objetivos. Se sigue una programación detallada.
* Educar al alumno imbuyéndolo de la realidad inmediata. 
* Importancia del factor ideológico.
* Enriquecimiento progresivo del conocimiento del alumno hacia modelos más complejos de entender el mundo y de actuar en él. 
* Importancia de la opción educativa que se tome.



Qué enseñar

* Síntesis del saber disciplinar. 
* Predominio de las "informaciones" de carácter conceptual. 
* Saberes disciplinares actualizados, con incorporación de algunos conocimientos no disciplinares. Contenidos preparados por expertos para ser utilizados por los profesores. 
* Importancia de lo conceptual, pero otorgando también cierta relevancia a las destrezas.

* Contenidos presentes en la realidad inmediata. 
* Importancia de las destrezas y las actitudes.
* Conocimiento "escolar", que integra diversos referentes (disciplinares, cotidianos, problemática social y ambiental, conocimiento metadisciplinar). 
* La aproximación al conocimiento escolar deseable se realiza a través de una "hipótesis general de progresión en la construcción del conocimiento".




Ideas e intereses de los alumnos


* No se tienen en cuenta ni los intereses ni las ideas de los alumnos.
* No se tienen en cuenta los intereses de los alumnos. 
* A veces se tienen en cuenta las ideas de los alumnos, considerándolas como "errores" que hay que sustituir por los conocimientos adecuados.

* Se tienen en cuenta los intereses inmediatos de los alumnos. 
* No se tienen en cuenta las ideas de los alumnos.

* Se tienen en cuenta los intereses y las ideas de los alumnos, tanto en relación con el conocimiento propuesto como en relación con la construcción de ese conocimiento.





Cómo enseñar

* Metodología basada en la transmisión del profesor. 
* Actividades centradas en la exposición del profesor, con apoyo en el libro de texto y ejercicios de repaso. 
* El papel del alumno consiste en escuchar atentamente, "estudiar" y reproducir en los exámenes los contenidos transmitidos. 
* El papel del profesor consiste en explicar los temas y mantener el orden en la clase.

* Metodología vinculada a los métodos de las disciplinas. 
* Actividades que combinan la exposición y las prácticas, frecuentemente en forma de secuencia de descubrimiento dirigido (y en ocasiones de descubrimiento espontáneo). 
* El papel del alumno consiste en la realización sistemática de las actividades programadas. 
* El papel del profesor consiste en la exposición y en la dirección de las actividades de clase, además del mantenimiento del orden.

* Metodología basada en el "descubrimiento espontáneo" por parte del alumno. 
* Realización por parte del alumno de múltiples actividades (frecuentemente en grupos) de carácter abierto y flexible. 
* Papel central y protagonista del alumno (que realiza gran diversidad de actividades). 
* El papel del profesor es no directivo; coordina la dinámica general de la clase como líder social y afectivo.

* Metodología basada en la idea de "investigación (escolar) del alumno". 
* Trabajo en torno a "problemas", con secuencia de actividades relativas al tratamiento de esos problemas. 
* Papel activo del alumno como constructor (y reconstructor) de su conocimiento. 
* Papel activo del profesor como coordinador de los procesos y como "investigador en el aula". 







Evalua-ción


* Centrada en "recordar" los contenidos transmitidos. 
* Atiende, sobre todo al producto. 
* Realizada mediante exámenes.

* Centrada en la medición detallada de los aprendizajes. 
* Atiende al producto, pero se intenta medir algunos procesos (p.e. test inicial y final). 
*Realizada mediante tests y ejercicios específicos.

* Centrada en las destrezas y, en parte, en las actitudes. 
* Atiende al proceso, aunque no de forma sistemática. 
* Realizada mediante la observación directa y el análisis de trabajos de alumnos (sobre todo de grupos).

* Centrada, a la vez, en el seguimiento de la evolución del conocimiento de los alumnos, de la actuación del profesor y del desarrollo del proyecto. 

* Atiende de manera sistemáticas a los procesos. Reformulación a partir de las conclusiones que se van obteniendo.
 
* Realizada mediante diversidad de instrumentos de seguimiento (producciones de los alumnos, diario del profesor, observaciones diversas...).

1.- Reflexión de Wilmer Antonio Mondragón Olivera.

Como docente en el área de matemática de la Universidad Paulo Freire, manifiesto  que desde una perspectiva simbólica practicaba la didáctica y que en muchas veces en mi quehacer cotidiano utilizaba el término didáctica con total libertad, sin tener en cuenta realmente su verdadero significado y alcance, sin conocer su trascendental importancia dentro de mi labor como docente.
En este curso he logrado comprender y responder a las interrogantes ¿Qué es la Didáctica? Y ¿Para que sirve la didáctica? Conociendo que la didáctica es una ciencia que se ocupa de los procesos de enseñanza y aprendizaje en contextos educativos. La didáctica nos sirve para mejorar los procesos de enseñanza y aprendizaje en el entorno educativo. Entendiendo por educación, no sólo el conjunto de contenidos conceptuales y procedimentales que normalmente son transferidos a los estudiantes, sino también el conjunto de normas, actitudes y valores que serán parte importantísima para su desarrollo personal y una adecuada inserción en la sociedad en la que vivimos.
El curso didáctica universitaria lleno mis expectativa en  fortalecer mis conocimientos y habilidades, logre comprender las concepciones teóricas de tal manera que los conocimientos adquiridos lo puedo ejercer con mayor eficiencia en la transmisión de los conocimientos a los educando permitiéndome propiciar el desarrollo vocacional y ejercer acciones como: Ayudar a los estudiantes a conocer las oportunidades vocacionales, lo que se logra mediante informándolos acerca de las profesiones o actividades ocupacionales para su desarrollo educativo, motivar a los estudiantes a descubrir sus propios intereses, entendidos estos como todas aquellas cosas que nos importan e indican todo aquello que nos gusta o disgusta.
Otras acciones que debo de retomar como docente en la adquisición de estos nuevos conocimientos es  persuadir al estudiante a valorar sus propias capacidades, esto considero que se logra mediante la observación de sus capacidades académicas, capacidades físicas y sociales. Se pueden realizar diversas intervenciones con el fin de potenciar sus habilidades y capacidades o reforzar aquellas más deficitarias, proveer oportunidades para el desenvolvimiento de la personalidad, con la nueva visión y manejo de la pedagogía debo permitir que los estudiantes adquieran la experiencia que les ayude al desenvolvimiento de su personalidad, ya que de ésta dependerá, muchas veces el conseguir un empleo. Considero que cuando ayudamos a las estudiantes a definir su personalidad contribuimos a desarrollar sus capacidades potenciales. Como docente y mas con los conocimientos adquiridos en este curso debiésemos desarrollar mediante la correcta utilización de los programas de estudio, además de un programa extraescolar variado que apoye experiencias de desarrollo fuera de la universidad.
Sin embargo como docente de matemáticas de la Universidad Paulo Freire considero que la propia experiencia matemática y sobre los procesos de enseñanza y aprendizaje experimentado es necesario la apropiación y adaptación de los conocimientos didácticos por parte de nosotros los docentes. Pero el análisis y reflexión didáctica requiere dominar y aplicar herramientas conceptuales y metodológicas adecuadas.

En este trabajo reflexiono sobre la forma de impartir la clase antes y después de recibir el curso de didáctica universitaria, considerando que el modelo de formación matemática y didáctica que resulta de nuestra experiencia como formadores, y apoyado en la aplicación del “enfoque ontosemiótico del conocimiento y la instrucción matemática”. La aplicación de las “guías de análisis didácticas”, elaboradas a partir de dicho marco teórico, al diseño, implementación y evaluación de un proceso de estudio de un tema sobre estocástico con un grupo de estudiantes de magisterio me permite describir el modelo formativo que aplicamos y  reflexionar sobre su potencial utilidad en la formación de profesores.

Sobre lo anterior de este contexto me doy cuenta que el modelo que he usado es el modelo tradicional, lo cual se describe el modelo de formación matemática y didáctica de profesores que estamos experimentando en el que tratamos de aplicar los presupuestos asumidos del conocimiento y la instrucción matemática”  y las herramientas de análisis  didáctico derivadas de este marco teórico.

Haciendo comparaciones sobre el curso me permito decir que al realizar una reflexión de la práctica educativa en el área de matemática identifico  problemas que me suelen presentarme al momento que imparto la clase:

·        Exposición con estructura meramente estipulada por las reglas de la universidad Paulo Freire (introducción, exposición, síntesis final), sin destacar los puntos más importantes.
·       
Proporciono un exceso de información, que el alumnado no puede asimilar. (Ejercicios prácticos)
·       
Exposición demasiado rápida o demasiado lenta, problemas para gestionar el tiempo disponible.
·       
Problemas de sonoridad o declamación que dificultan las audiciones por parte de los estudiantes.

De lo anterior considero que nosotros los educando tenemos que eliminar las formas reproductivas o memorísticas de cada clase que realizamos, esto conlleva la afectación del desarrollo de habilidades  para la reflexión crítica y autocrítica  de  los conocimientos que se aprende en determinado curso didáctico.

Otro aspecto importante que debo de eliminar es no centrarme en las acciones mayormente de docente sino dedicarme en mayor medida en el educando.

Si analizo los problemas que puedo encontrar en nuestra práctica  educativa no me queda duda que las  posibilidades de su solución están en la profundización del  ¿cómo  aprenden los educandos?, y ¿cómo ha de ser el proceso de  enseñanza  que conduce a su aprendizaje? La solución de estos problemas nos  permite   aplicar de un modo efectivo la definición  del concepto enseñanza-aprendizaje.                           
                        
Por otro lado puedo decir que todo acto educativo obedece a determinados fines y propósitos  de desarrollo social y económico y en consecuencia  responde  a determinados intereses sociales, se sustenta en una  filosofía de la educación, se adhiere a concepciones epistemológicas específicas, tiene en cuenta los intereses institucionales y, por supuesto, depende en gran medida de las  características, intereses y posibilidades de los sujetos  participantes, es decir, de estudiantes, profesores, grupo y  demás factores del proceso.

Reflexión sobre el proceso de enseñanza-aprendizaje.

Al realizar una reflexión de la práctica educativa que realizo identifico  problemas tales como:

ü     No realizo evaluaciones utilizando proyectos, estos permiten a los alumnos elegir un tema de su interés en el cual precisen definir los objetivos, elegir los instrumentos de la obtención de los datos para dar respuesta a los problemas planteados, y de esta manera aplicar los conocimientos adquiridos para dar respuestas a los problemas de su entorno y contexto.

ü     Las conferencias que desarrollo son en general Tradicionalista, por lo que el alumno tiende a aprender de forma memorística, afectando el desarrollo de sus habilidades  para la reflexión crítica y autocrítica  de  los conocimientos que aprende.

ü     Las acciones y actividades se centran mayormente en mi conferencia y en  menor grado en las que debería realizar el estudiante.

ü     Realizo y planifico pocas actividades diferenciadas que consideren las diferencias individuales de los alumnos, las actividades son inducidas para todos los alumnos por igual.

Al analizar y reflexionar sobre los problemas o dificultades que se me presentan en mi práctica  educativa no me queda la menor duda de que la de su solución está en la profundización e investigación del  ¿cómo  aprenden los estudiantes?, y ¿cómo ha de ser el proceso de  enseñanza  que conduce a su aprendizaje? La solución de estos problemas nos  permite  aplicar de un modo efectivo el concepto de enseñanza y aprendizaje.                           
                        
Todo el proceso de enseñanza-aprendizaje tiene una  estructura  y un funcionamiento sistémicos, es decir, está  conformado  por elementos o componentes estrechamente interrelacionados. Este enfoque conlleva realizar un análisis de  los  distintos tipos de relaciones que operan en mayor o  menor  medida  en los componentes del proceso de  enseñanza-aprendizaje. 

No hay recetas fáciles para ayudar a todos los estudiantes a aprender, o para que todos los profesores sean eficaces. No obstante, los resultados de investigaciones y experiencias que han mostrado cómo ayudar a los alumnos en puntos concretos deberían guiar el juicio y la actividad profesional. Para ser eficaces como docentes, debemos conocer y comprender con profundidad las matemáticas que estamos enseñando y ser capaces de apoyarnos en ese conocimiento con flexibilidad. Necesitamos comprender y comprometernos con los estudiantes en su condición de aprendices de matemáticas y como personas, y tener destreza al elegir y usar una variedad de estrategias pedagógicas y de evaluación. Además, una enseñanza eficaz requiere una actitud reflexiva y esfuerzos continuos de búsqueda de mejoras.

V.- Análisis de los cambios de concepción del proceso de enseñanza y aprendizaje

1.- Concepciones y prácticas educativas positivas que debo potenciar.


Para favorecer el ambiente educativo debo potenciar las metodologías activas, el uso de las TIC´s y la comunicación didáctica que propicien y fortalezcan el diálogo y reflexión entre docentes-alumnos y alumnos-alumnos, partiendo del conocimiento de las características personales de cada uno de los alumnos (fortalezas, debilidades, intereses) para conocer los ritmos de aprendizaje de un grupo de trabajo y trazar las estrategias educativas a emplear.

Debo mejorar las estrategias para la generación de habilidades sociales que les permitirán a los alumnos interactuar exitosamente.

Algunas de las prácticas educativas que debo potenciar son:

        Escuchar atenta y respetuosamente, valorando el aporte y opinión de cada uno los alumnos.
        Expresarnos con claridad y eficacia al impartir cada contenido.
        Fomentar el trabajo en equipo y la diversidad de  roles, de manera que se compartan las responsabilidades.
        Seleccionar y utilizar la forma adecuada el medio de enseñanza que favorezca un ambiente interactivo, creativo y colaborativo.
        Determinar y diseñar situaciones de enseñanza que estimulen el trabajo colaborativo.
        Cuidar que estas situaciones de enseñanza estén acordes con los intereses y necesidades de los alumnos.
        Durante el desarrollo del proceso de enseñanza debemos asumir un rol de acompañamiento, de guía, de estimulación del desempeño de los alumnos.
        Debemos crear situaciones polémicas, cuestionamientos, contradicciones, a fin de crear la necesidad de ayuda.
        Entregar a los alumnos orientación e información oportuna, resaltando conceptos relevantes, estimulando estilos y prácticas de interacción.
        Ayudar a los alumnos a realizar una reflexión metacognitiva del trabajo realizado.
        Generar espacios para la interacción de los alumnos con otros fuera del horario docente.
        Desarrollar las capacidades y habilidades que poseen los alumnos para organizarse de forma que  todos los integrantes de un grupo puedan participar activamente y en forma relativamente equitativa.

Algunas de las prácticas educativas que debo modificar, mejorar o cambiar, son:

§         En el desempeño como docente debemos cambiar y mejorar el desarrollo de las competencias comunicativas, las cuales son necesarias en el  desarrollo de las relaciones interpersonales en el proceso de enseñanza y de aprendizaje.
§         Hablar en forma positiva y constructiva, con el ánimo sincero de contribuir al entendimiento y a la solución de problemas que se presentan en el proceso educativo.
§         No considerarnos los sabios, que solo nosotros los profesores lo sabemos todo.
§         Evitar la prepotencia, autoritarismo, coerción. Se debe crear una situación de igualdad, en la que todos debemos cumplir con nuestros roles educativos.
§         Debemos mejora la actitud al escuchar las ideas de los alumnos. En ocasiones cuando protegemos nuestras posiciones y argumentos, escuchamos pero sin ser receptivos a lo que dice el alumno, querer influir en él, pero sin brindarle la posibilidad de que influya sobre nosotros.
§         Mostrar flexibilidad y tolerancia, reconocimiento de que las personas no somos perfectas y que por lo mismo solemos cometer errores.
§         Debemos cambiar el desarrollo de una enseñanza tradicional, por una enseñanza lo más contextualizada e individualizada posible, centrada en la actividad colaborativa de los alumnos, promoviendo su interacción con múltiples actividades y recursos para que desarrollen su autonomía en el aprendizaje y construyan conocimientos significativos.


En conclusión decimos que el proceso de enseñanza y aprendizaje es el proceso pedagógico escolar planificado, dirigido, sistemático y específico.  Donde se pone de manifiesto  la relación entre la educación, instrucción, enseñanza y aprendizaje, encaminada al  desarrollo de la personalidad del estudiante a partir de la interrelación del profesor y el alumno en un accionar didáctico.

Otro aspecto es que el proceso enseñanza-aprendizaje constituye un verdadero par dialéctico en el cual se debe organizar y desarrollar de manera tal que resulte como lo que debe ser: un elemento facilitador de la apropiación del conocimiento de la realidad objetiva que, en su interacción con un sustrato material neuronal, asentado en el subsistema nervioso central del individuo.

Y por ultimo decimos que la función de la educación ha de ser crear desarrollo, a partir de la creación de aprendizajes específicos por parte de los educandos, por esto es importante  que el proceso enseñanza-aprendizaje sea desarrollador.


González, Martha. (2010) Didáctica Universitaria,   Universidad Paulo Freire, San Carlos, Río  
San Juan, Nicaragua.

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